Keyliane Abdallah es uno de los nuevos talentos de la academia del Olympique de Marsella, y uno de los que se siente orgulloso de sus raíces. "Fier d'être marseillais" (Orgulloso de ser marsellés), enseñaba el joven futbolista escrito en una tira de papel hace algunos meses tras marcar un gol en la final de la Copa de las categorías inferiores con el OM. Una imagen que dio la vuelta a Francia e ilusionó a la afición 'phocéens'. Ya lo hacía su tío Toifilou Maoulida y lo convirtió en un icono.