El ruido mediático que provocó el Mundial, y la posterior declaración de intenciones de Gianni Infantino (presidente de la FIFA) de privatizar buena parte de los activos del torneo ha eclipsado en buena medida el futuro inmediato de FIFA: en marzo de 2027 se celebrarán en Rabat (Marruecos) elecciones a la presidencia, con Infantino como candidato.