Riqui Puig, jugador del LA Galaxy, atraviesa uno de los momentos más complejos de su carrera deportiva. A finales de 2024, el centrocampista sufrió una rotura del ligamento cruzado anterior (LCA) de su rodilla izquierda, una lesión grave que requirió cirugía y un largo proceso de recuperación. Aunque volvió a competir, nunca pudo hacerlo al cien por cien, algo que terminó marcando su rendimiento y su estado físico.