Una nueva herramienta desarrollada por investigadores de la Universidad de Zúrich y la Universidad de Greifswald podría facilitar la identificación del síndrome de Takotsubo, conocido popularmente como “síndrome del corazón roto”.
Se trata de una condición que puede provocar dolor en el pecho, alteraciones en el electrocardiograma y elevación de enzimas cardíacas, por lo que inicialmente puede parecerse mucho a un infarto.
El síndrome de Takotsubo suele aparecer después de episodios de estrés emocional o físico intenso y afecta principalmente a mujeres posmenopáusicas.
A diferencia de un infarto convencional, no se caracteriza por una obstrucción de las arterias coronarias. Sin embargo, durante las primeras horas los síntomas pueden ser prácticamente indistinguibles, por lo que algunos pacientes requieren un cateterismo cardíaco para determinar qué está ocurriendo.
COMBINA BIOMARCADORES Y SEXO BIOLÓGICO
El equipo científico desarrolló el BioTAK score, un sistema que combina el sexo biológico con varios biomarcadores presentes en la sangre.
Una nueva herramienta podría facilitar la identificación del síndrome de Takotsubo, conocido popularmente como “síndrome del corazón roto”. Foto: Magnific.Para determinar qué señales eran más útiles, los investigadores emplearon inteligencia artificial y posteriormente incorporaron los resultados en una herramienta de evaluación clínica.
“La puntuación BioTAK no sustituye al cateterismo cardíaco cuando este es médicamente necesario”, de acuerdo con Christian Templin, director del Departamento de Medicina Interna del Centro Médico Universitario de Greifswald y coautor del estudio.
En un grupo independiente de casi 1.800 pacientes, el sistema clasificó correctamente cerca del 90% de los casos antes de realizar un cateterismo.
Además de facilitar el diagnóstico, los investigadores encontraron biomarcadores que podrían aportar pistas sobre los mecanismos detrás del Takotsubo. Algunos están relacionados con las respuestas al estrés, la ansiedad y la actividad del sistema nervioso autónomo, lo que refuerza la importancia de la conexión entre cerebro y corazón.
El estudio analizó datos de más de 3.600 pacientes con síndrome coronario agudo o Takotsubo y fue publicado en European Heart Journal.