Senegal y Marruecos protagonizaron una final histórica, que una semana más tarde, todavía sigue trayendo cola. En este caso, Ismail Jakobs, futbolista de la selección senegalesa, protagonizó unas declaraciones más que sorprendentes. El jugador del Galatasaray, que ingresó al verde durante la prórroga, afirmó en una entrevista a Sportdigital que cree que tres jugadores fueron envenenados: "Mi sospecha personal es que tres de nuestros jugadores se envenenaron, y no fue una intoxicación alimentaria común y corriente en la que simplemente vomitaron o algo así. Estos tres jugadores realmente se desplomaron juntos", aseguró.
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